¿Qué es el síndrome piriforme o síndrome piramidal?

¿Qué es el síndrome piriforme o síndrome piramidal?
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El síndrome piriforme o también conocido como síndrome piramidal es el dolor o adormecimiento que padecen algunas personas en el área del glúteo y en ocasiones puede extenderse hacia la parte trasera de la pierna.

El síndrome piriforme es la contractura del musculo piriforme localizado en la pelvis, específicamente en el glúteo que por diversas causas irrita o afecta el nervio ciático ubicado justo debajo del nervio piriforme.

Esta enfermedad es muy común en personas que practican alguna actividad física o deporte y en aquellas personas que pasan la mayor parte del día manejando su automóvil o cuya profesión es chofer en el medio transportista por lo que deben pasar largos periodos de tiempo sentados.

 

Se conocen casos de recuperación rápida ya que se dio atención inmediata a la enfermedad, pero también existen casos donde el tiempo de recuperación es prolongado debido a que no se le dio la importancia que amerita esta dolencia.

¿Qué es el musculo piriforme?

El músculo piramidal es un músculo pequeño de apariencia plana, ubicado en lo profundo del glúteo muy cercano a la articulación de la cadera, se origina dentro de la cara anterior del sacro y llega hasta la cara superior del fémur.

¿Cuánto dura el dolor por síndrome piramidal?
¿Qué es el musculo piriforme?

Es el principal encargado de conectar el sacro con el fémur, permite la estabilidad de la cadera y la movilidad de los miembros inferiores además de realizar actividades tan básicas y elementales como son caminar o mantener el equilibrio del cuerpo.

¿Cómo se produce el síndrome piriforme?

El musculo piramidal se puede lesionar y causar espasmos musculares dando origen al síndrome piriforme o piramidal.

Aunque en ocasiones se desconoce el motivo por el cual el nervio piramidal irrita el nervio ciático se habla de la presencia de espasmos musculares como causa frecuente y recurrente en el 99.9% de los pacientes.

Entre las principales causas de espasmos musculares podemos mencionar:

  • Subir y bajar escaleras repetidamente.
  • Hacer ejercicios sin supervisión de un entrenador.
  • Realizar ejercicios sobre superficies rugosas y fuertes como las de concreto.
  • Realizar alguna fuerza excesiva para levantar algún objeto pesado.
  • Correr o caminar durante largas horas, varias veces por semana.
  • Usar zapatos deportivos en mal estado.

Todas y cada una de las actividades que realices deben por sencilla que parezca debe realizarse con un mínimo de condiciones favorables para tu cuerpo y por supuesto para tu salud.

Lo que se persigue al realizar alguna actividad física es obtener beneficios que te hagan sentir bien no solo de salud sino también a nivel personal.

El síndrome piriforme es muy común en personas que deciden repentinamente dar inicio a una rutina de ejercicios para lo cual no se han preparado con anterioridad e incurren en los siguientes errores:

  • No realizar una rutina de calentamiento y estiramiento previo al ejercicio.
  • Cambio brusco en la intensidad de los ejercicios.
  • Realizar ejercicios de esfuerzo luego de un tiempo de inactividad.

Ahora bien, no solo la actividad física excesiva es la responsable de los espasmos musculares que origina el síndrome piriforme, también existen otros eventos de gran magnitud que causar la enfermedad, entre ellos destacan:

Los traumatismos

Los traumatismos pueden causar daños musculares en la zona del glúteo y afectar el nervio piramidal, específicamente los traumas ocasionados por:

  • Accidentes vehiculares
  • Caídas sobre la nalga que conduce a una hemorragia y a la vez inflama el nervio ciático entrando en espasmo.
  • Giros bruscos en la cadera, esto afecta generalmente a personas de avanzada edad.
  • Heridas penetrantes ya sea por algún accidente sufrido o por la colocación incorrecta de una inyección intramuscular.

Seguramente te preguntaras ¿luego de una herida o contusión por accidente el nervio piramidal continua en óptimas condiciones?

¡La respuesta es no, te explico el motivo!

Cuando en la nalga se produce un hematoma este inflama el músculo piriforme y comprime el nervio ciático, luego de pasado un tiempo el hematoma desaparece, pero el espasmo muscular continúa estando allí presente, atendido el problema el espasmo no existe, pero algunas fibras que componen el músculo piramidal continúan con cicatrices dejando de ser tan flexible como al principio, es decir, se mantiene tenso y en ocasiones ejercerá presión sobre el nervio ciático.

Presencia de insuficiencias mecánicas

Entre las insuficiencias destacan los defectos en los pies, la presencia de hernias discales, la contractura o rigidez de los músculos de las nalgas, mala postura entre otros.

Existen otras anomalías que también producen el síndrome piriforme, estas son:

  • Artroplastia total de cadera o sustitución de cadera para la incorporación de una prótesis.
  • Anomalías del nervio piriforme.
  • Miosotis osificaste o formación de hueso dentro del músculo producto de una lesión en el mismo.

Es muy importante destacar que en la mayoría de los casos el prevenir esta enfermedad depende de ti y de los cuidados que tengas en pro del bienestar de tu cuerpo y tu salud.

¿Cuánto dura el dolor por síndrome piramidal?

El tiempo de recuperación dependerá de que origine la aparición de este síndrome y de la correcta aplicación de medicamentos, terapias o tratamientos que actúen acorde al caso en cuestión.

Son muchos los pacientes que no sienten ninguna señal de  recuperación, como por ejemplo menor intensidad en cuanto a las punzadas en el glúteo y todo esto se debe a la aplicación incorrecta del tratamiento que amerita para tratar su enfermedad, las razones pueden ser las siguientes:

  • Al asistir a tu médico de cabecera no explicas con claridad cuáles son los síntomas y por ende el diagnostico puede ser errado.
  • Las terapias indicadas no van acorde a tu dolencia.
  • Muchos pacientes dejan de cumplir el tratamiento al sentir un poco de mejoría y por ello recaen en el dolor.

El tratamiento adecuado para tu completa recuperación puede tardar veintiún días (21) aproximadamente, en este lapso de tiempo el fisioterapeuta recomendará  reposo y la realización de una serie de ejercicios para combatir la enfermedad y recuperar el bienestar físico perdido a causa de una contractura muscular o espasmo.

Es importante aclarar el termino arriba mencionado (REPOSO), algunos pacientes cometen el error de tomar reposo absoluto lo que hace que el dolor adormezca pero no desaparezca, es decir, al retomar la rutina diaria y la práctica de ejercicios el dolor aparecerá con mayor intensidad y por supuesto el tiempo de recuperación será aun más prolongado.

El reposo al que hacen referencia los especialistas en la materia es un reposo activo, es decir, un cambio en la rutina de ejercicios o actividades diarias, para ello te recomiendo seguir las siguientes indicaciones:

  • Disminuye la cantidad de kilómetros en tu rutina de caminata.
  • Cambia la cantidad de días de práctica, realiza ejercicios dejando un día por medio entre practica.
  • Realiza breves masajes en la zona adolorida luego de practicar algún deporte.

Los mejores ejercicios para recuperarte en el tiempo adecuado son aquellos que incluyen estiramientos del musculo piriforme y masajes.

Los ejercicios de estiramiento que puedes realizar son:

  • Sentado en una silla cómoda flexiona una pierna y la colocas doblada sobre la otra pierna, coloca una mano en debajo de la rodilla y la otra mano en el pie, estando en esta posición comienza a subir lentamente la rodilla hasta el tronco, luego con la mano en el pie comienza a girar la pierna hacia el hombro contrario con mucho cuidado, este ejercicio te permitirá estirar el musculo piriforme.
  • Nuevamente sentado en una silla cómoda realiza la flexión del tronco lo que te ayudara a estirar el musculo piriforme, para ello teniendo la pierna flexionada sobre la rodilla contraria sujeta con la otra mano el pie de manera de mantenerlo firme, flexiona el tronco hacia adelante y al mismo tiempo flexiona la rodilla hasta encontrase con el tronco.

Cada uno de los ejercicios antes mencionados tiene una duración de tres (3) minutos y se pueden realizar tres (3) veces al día.

Por último te recomiendo realizar masajes en la zona del glúteo  haciendo uso de una pequeña pelota de goma, te explico cómo hacerlo:

  • Acostada (o) en el piso con las rodillas flexionadas y los pies apoyados firmemente al suelo, coloca debajo del glúteo la pelota de goma y comienza a mover la cadera de derecha a izquierda de manera que la pelota realice el masaje sobre el musculo afectado.

La recuperación depende totalmente de ti y del empeño que colocas al realizar el tratamiento que sea indicado.

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